El Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial, tras la II Conferencia Económica Nacional cebrada en la ciudad de Bata en noviembre de 2007, adopto el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social Guinea Ecuatorial Horizonte 2020 (PNDES), cuyos objetivos son:

  1. Realizar una transición de una economía dependiente de los hidrocarburos a una economía diversificada.
  2. Promover la cohesión social mediante la reducción de la pobreza y la mejora del Bienestar Social.

Para lograr dichos objetivos, el Plan se estructuró en dos fases: (1) la Fase de Transformación (2008-2012), diseñada con el objeto de sentar las bases para aumentar la productividad y acelerar el crecimiento económico y (2) la Fase de Emergencia (2013-2020), consagrada a impulsar la consolidación de los cimientos de un desarrollo económico y social sostenible. En este contexto, se definieron cuatro ejes estratégicos claves: (i) Construir Infraestructuras de categoría internacional para mejorar la productividad y acelerar el crecimiento; (ii) Reforzar masivamente el Capital Humano y mejorar la calidad de vida del ciudadano; (iii) Construir una economía diversificada basada en el sector privado consistente en los pilares sectoriales: el sector energético y minero, la pesca y acuicultura, la agricultura y los servicios turísticos y financieros; (iv) implementar una Gobernabilidad de calidad al servicio del ciudadano.

En el año 2014, las estructuras técnicas de monitoreo del Plan Nacional Horizonte 2020, creadas para tal efecto por la Segunda Conferencia Económica Nacional, llevaron a cabo la Evaluación de la Primera Fase de dicho plan. Dicha evaluación sociabilizada a nivel gubernamental y social, demostró que Guinea Ecuatorial había conocido una transformación espectacular a nivel de las infraestructuras de base, tanto para el desarrollo económico como para el desarrollo social; asimismo, se evidenció que Guinea Ecuatorial había emprendido una transformación de los esquemas de gobernabilidad, gracias a la reforma de la Constitución, que limita los mandatos del Presidente de la República e introduce nuevos Órganos Constitucionales, para garantizar la transparencia, la rendición de cuentas, la lucha contra la corrupción, así como la participación ciudadana en la toma de decisiones en el ámbito público. Sin embargo, en lo que concierne a desarrollo humano y diversificación económica, la evaluación presentó unos signos de alarma importantes. De forma concreta, en el ámbito de desarrollo humano se evidenció que las importantes inversiones realizadas, no estaban teniendo el impacto esperado por problemas relacionados con la gestión de las capacidades de las que ya disponía el país, y que, por otro lado, la falta de estadísticas impedía evaluar con certeza el impacto de estas inversiones en las condiciones de vida de la población.

En cuanto a la diversificación económica, se constató que se había iniciado una transformación horizontal de la estructura económica en el sector petrolero, pero, que en general el perfil económico del país seguía siendo altamente dependiente de la explotación de los hidrocarburos, por lo que, la diversificación económica no era una opción política sino un imperativo, si Guinea Ecuatorial quería mantener la prosperidad.

El riesgo apreciado en la Evaluación de la primera fase del Plan Nacional Horizonte 2020, se materializó a finales del año 2014, cuando de forma súbita e imprevisible, el precio de los hidrocarburos en los mercados internacionales experimentó una caída brusca, lo que a su vez se tradujo en una reducción drástica de la capacidad del Gobierno de seguir financiando el Plan de Desarrollo con el mismo ímpetu.

En el año 2015, Guinea Ecuatorial presentó el Informe sobre el alcance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que certifica de forma rigurosa que nuestro país ha conocido notables avances en el ámbito social durante la ejecución del Plan Nacional Horizonte 2020. En este mismo año, el Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial adoptó y ratificó dos agendas: la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible del Sistema de las Naciones Unidas y la Agenda 2063 de la Unión Africana.

Tras un periodo de ajuste económico y financiero, el Gobierno decidió reorientar el vigente Plan Nacional Horizonte 2020, para lo cual, se ha realizado una serie de informes y evaluaciones a fin de abordar de forma responsable la reprogramación de las prioridades del Plan Nacional Horizonte 2020, teniendo en cuenta los logros cosechados por las inversiones realizadas en los cuatro ejes estratégicos y los desafíos de la economía, en esta reorientación, se ha contado con el apoyo de los socios al desarrollo. Asimismo, el Gobierno, en cumplimiento de las obligaciones que se derivan de su pertenencia a la Unión Africana y a la Organización de las Naciones Unidas, decidió integrar en sus esquemas de planificación para el desarrollo económico y social, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2063.

Para más información sobre la Agenda 2020, consulte el siguiente enlace: https://minhacienda-gob.com/2035-2/